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jueves, 30 de enero de 2020

Sobre lo infinito

"Roy Anderson nos transforma en ángeles, invitándonos a contemplar desde el cielo la vida de decenas de personajes. […] desea parar el tiempo, fotografiar un instante, una escena, una conversación, encapsularla y regalárnosla."











Año: 2019
Director: Roy Anderson
Reparto: Martin Serner, Jessica Louthander, Tatiana Delaunay, Anders Hellström, Jan-Eje Ferling, Thore Flygel, Stefan Karlsson
País: Suecia
Duración: 76 min
Género: Drama
Puntuación: **** (Muy buena)







Sinopsis

Inspirada en el cuento de "Las mil y una noches", la celebrada colección de historias de oriente medio y de historia india, la película busca ser una yuxtaposición de las distintas etapas que un ser humano atraviesa en la vida. Desde los momentos más preciosos de la existencia hasta el despertar intelectual que nos lleva a tratar de guardar la vida como un tesoro y a compartirla con aquellos a los que amamos.  [Filmaffinity]

Filmaffinity


Análisis

«Sobre lo infinito» es una colección de estampas, una ventana para aproximarse a la vida cotidiana de estos hombres y mujeres. Como meros observadores, desde la distancia, accedemos a sus más íntimos pensamientos, nos hacemos cargos de sus dudas, celebramos sus alegrías y nos duele su sufrimiento. Apenas se repiten un par de personajes y escasean las estampas con una nítida relación entre sí, pero el sentido de la vida y la trascendencia colean por todas ellas. En muchas ocasiones, incidiendo en lo absurdo de muchas situaciones humanas. Roy Anderson nos transforma en ángeles, invitándonos a contemplar desde el cielo la vida de decenas de personajes.

Imbd


El director presenta una obra muy personal, que discurre sobre unos raíles pausados, ajenos al presente y a las prisas de este mundo. Desde la primera escena quedamos advertidos. Sus protagonistas nos dan la espalda -cual cuarta pared, observamos de lejos- y entre ellos reina el silencio. Observan el paisaje, están ajenos a nosotros y al mundo, y apenas se desprende un comentario. Anderson desea parar el tiempo, fotografiar un instante, una escena, una conversación, encapsularla y regalárnosla. Nos introduce en un mundo onírico y surrealista, donde caben épocas actuales y pasadas, vestuarios de hoy en día y más arcaicos, pero problemas eternos y universales. Dentistas de hoy, nazis en un búnker, adolescentes bailando junto a un bar, deportados a Siberia. Todo cabe.

La puesta en escena, de esta manera, juega un papel fundamental, muy logrado. Muy diferentes escenarios: restaurantes, vestíbulos de una estación, andenes de tren, carreteras rurales, consultas médicas, salones e iglesias, y en todos ellos el espacio no es baladí, se escoge un ángulo u otro, asfixia o libera a los personajes. Según su estado de ánimo, también se opta por una gama más fría o cálida de colores. Prima el frío, consecuencia de las dudas de fe, de la indiferencia, del duelo. Sorprende desde luego la elección de la cámara fija en todas las escenas. Cada estampa es un único plano, y cuanto recoge la cámara es siempre bajo el mismo encuadre, como esa foto fija inmortalizada e inamovible. Tan solo se desplaza la cámara cuando surcamos el cielo, aproximándose y desvelándonos a los dos amantes que lo surcan contemplando la ciudad. Los personajes, en la mayoría de las estampas, son precisamente el centro del relato. A ellos es a quienes la cámara fija sitúa en medio.

Insertoscine

Por otra parte, entre todas las estampas de Anderson, hay hueco incluso para el humor, y se agradece. Por supuesto, es un humor sutil, muy absurdo en ocasiones, pero que -a modo de un sketch- supone una bocanada de aire fresco e incluso ejerce una correcta crítica social. Sobrevuela la tesis de un cínico egoísmo por culpa del cual nos desentendemos los demás, algo falla como sociedad, son relaciones de mero interés -económico en muchos casos-, despreocupados los unos de los otros. De alguna manera, aun a pesar del dramatismo, se respira cierto optimismo conforme avanza el relato; “¿No es fantástico de todos modos?”, pregunta uno de los personajes. Y aun así, uno puede no quedar satisfecho del todo en los títulos de crédito. Frente a los variopintos temas planteados por Anderson, no se ofrece -ni se quiere ofrecer- respuesta o solución alguna. Uno podría concluir que, aun siendo “fantástico”, efectivamente todo es absurdo y carece de sentido. Frente a ello, solo se propone la belleza, las estampas fotografiadas, los sueños.


domingo, 26 de enero de 2020

La inocencia

"Aun con buenas interpretaciones y un adecuado tratamiento del drama, termina ahogado por el peso sociocultural de lo políticamente correcto"





Filmaffinity






Año: 2019
Director: Lucía Alemany
Reparto: Carmen Arrufat, Laia Marull, Sergi López, Joel Bosqued, Sonia Almarcha, Josh Climent, Bogdan Florin Guilescu, Lidia Moreno
País: España
Duración: 92
Género: Drama
Puntuación: ** (Regular)







Sinopsis

Lis es una adolescente que sueña con convertirse en artista de circo y salir de su pueblo, aunque sabe que para conseguirlo tendrá que pelearlo duramente con sus padres. Es verano y Lis se pasa el día jugando en las calles del pueblo con sus amigas y tonteando con su novio, unos años mayor que ella. La falta de intimidad y el chismorreo constante de los vecinos obligan a Lis a llevar esa relación en secreto para que sus padres no se enteren. Pero ese verano idílico llega a su fin y, con el inicio del otoño, Lis descubre que está embarazada.  [Filmaffinity]

ecartelera.com


Análisis

Ópera prima de la directora Lucía Alemany, de carácter intimista y personal, de autoría marcada, muy en la línea de títulos como «Verano 1993». El personaje de Alicia es quien lleva todo el peso del relato, asistiendo desde sus quince años al nacimiento a la vida adulta, madurando -se supone-. Merece la pena destacar la interpretación de Carmen Arrufat. Desde luego, el pueblo funciona como escenario del relato. Como un personaje más, a través de sus calles tortuosas y pequeñas, de la cercanía de las casas, de la retahíla de personajes en las ventanas, asfixia, presiona, no deja espacio. Un pueblo donde todo se sabe, con dos caras: lo bien visto y lo que se hace. Es en este escenario, durante las fiestas del verano, donde Alicia vaga buscando un asidero, alguien a quien agarrarse, que la sostenga.

ecartelera.com


Está muy logrado el contraste entre las escenas de interior, en su casa, y el exterior. Después de estar expuesta en la calle, de la noche, de lidiar con el alcohol, las drogas y las relaciones tóxicas, observamos a la protagonista -en su cocina- con un aspecto infantil, luminoso, la Alicia que aún es una niña. Una niña que sale a la calle para buscar reconocimiento, para no sentirse sola, para saberse amada y deseada. Porque en su casa no hay afecto, no hay comunicación. Su padre no la escucha ni se interesa por ella, tan solo da órdenes, y a las preguntas de su madre Alicia no quiere responder, “se agobia”. Tampoco se esfuerza mucho en solucionar la situación, pues las pocas veces que inicia una conversación con sus padres es para pedir dinero. Sin duda, los personajes femeninos están bien definidos y cuidados hasta el mínimo detalle. Hay mucha riqueza en las relaciones entre Alicia, su madre, su amiga Sara y Remedios, la madre de esta. Por desgracia, tanto el padre de Alicia como Néstor, su novio, son una mera caricatura. El padre se comporta de manera hostil y autoritaria, tan solo manda y blasfema, mientras que Néstor tan solo la busca para aprovecharse. Los movimientos de cámara, es justo señalarlo, sí reflejan con acierto el rol de cada personaje. Las veces que solo enfoca a Alicia en una conversación con su novio, él en el fondo está ausente, y la lejanía de ella respecto a sus padres a través del largo pasillo de su casa, cada uno en un extremo.

Por otro lado, apena la visión que se ofrece de los adolescentes. Alicia sueña con trabajar en el circo, de acuerdo, pero los personajes no tienen más horizonte en su día a día que el alcohol, la droga y los ligues, conversaciones sobre Instagram y la orientación sexual del vecino, los cotilleos del pueblo y cómo afrontar la regla. En este sentido, es triste no escuchar una sola referencia a qué desean cambiar en su sociedad, cómo se ven dentro de quince años, o intereses artísticos o culturales. Y no vale como excusa argumentar que cuanto se nos muestra es lo habitual en los pueblos españoles, es que no hay un solo personaje haciendo de contrapeso.

Imagen

Por otra parte, la peliaguda cuestión del aborto está tratada con esmero y seriedad, pero el filme no logra esquivar los lugares comunes, no arriesga a fin de ofrecer una solución alternativa. Remedios comenta que Alicia lleva en su seno una criatura, que no debe tomar una decisión a la ligera, que debe afrontar los hechos con responsabilidad, serenamente, y elegir abortar o no abortar con razones de peso, pero, dicho esto, cuanto se presenta ante Alicia es un destino trágico y fatalista, no hay alternativas, no hay otras opciones, está abocada a un único camino. El aborto es un drama, queda bien claro en el filme, acudir a la consulta no es agradable sino doloroso, y se mencionan las consecuencias psicológicas que puede tener para la madre. El problema es que los personajes no pueden -o la directora no quiere- detenerse a contemplar otras vías. La ingenua sugerencia del novio respecto a -al menos- pararse a pensar tener el niño apenas recibe veinte segundos de metraje. Como tampoco se entienden comentarios baratos -sin argumentación alguna- sobre la inexistencia de la culpa, término “inventado por la Iglesia». Cine de autor, en definitiva, que aun con buenas interpretaciones y un adecuado tratamiento del drama, termina ahogado por el peso sociocultural de lo políticamente correcto.


jueves, 23 de enero de 2020

Los consejos de Alice

"Tras una primera media hora realmente buena va dando palos de ciego, sin saber hacia dónde dirigirse. […] El director amaga continuamente pero jamás se lanza a la piscina"











Año: 2019
Director: Nicolas Pariser
Reparto: Fabrice Luchini, Anaïs Demoustier, Nora Hamzawi, Léonie Simaga, Antoine Reinartz, Maud Wyler, Alexandre Steiger, Pascal Rénéric, Thomas Rortais, Thomas Chabrol
País: Francia
Duración: 104
Género: Drama
Puntuación: ** (Regular)







Sinopsis

El alcalde de la ciudad de Lyon (Francia), Paul Théraneau, se encuentra en una posición delicada. Tras pasar 30 años en política se empieza a a quedar sin ideas y siente que sufre una especie de vacío existencial. Para superar esta adversidad, Paul decide contratar a una brillante filósofa, la joven Alice Heinmann. Entre ambos se desarrolla un diálogo en el que sus respectivas personalidades cambian drásticamente su forma de ver y entender el mundo.  [Filmaffinity]

UniFrance


Análisis

Este drama político es el tercer largometraje del discreto director Nicolar Parisier, que anteriormente había estrenado -sin pena ni gloria- «La Repúblique» y «El gran juego». La premisa es muy oportuna e interesante: juntar a una filósofa como ayudante de un político para influir en las decisiones de gobierno de la ciudad. El marcado contraste entre los dos resulta acertado: ella es una intelectual y él un hombre práctico, ella es inocente y él se ha curtido en la vida, ella tiene tiempo y él anda con prisas. Desde el inicio, nos adentramos por la puerta del ayuntamiento de la mano de Alice, y junto a ella conocemos poco a poco los ritmos políticos, cómo funciona la maquinaria burocrática, la deshumanización de aquel ambiente y la hipocresía de muchos personajes. Enseguida empatizamos con ella. También con el alcalde, quien no parece un cínico, sino un político más influido por su entorno, acostumbrado a cómo funcionan las cosas.

InsertosCine


La primera parte del filme da bastante juego dramático y se siguen con interés las conversaciones entre Alice y Théraneau. A la palestra salen temas jugosos como la modestia y el ego político, la relación con los medios de comunicación, qué contar y no contar, la esencia de una ciudad, su pasado y su futuro, gente a la que contentar, para quiénes se gobierna realmente o la atención a las demandas ciudadanas. De alguna manera, Alice va adoptando un papel político mientras Théraneau va reflexionando cada vez más las cosas. Queda claro que las letras y la reflexión son incompatibles con el actual ritmo y desarrollo de la política. Destaca una escena en la cual piden a Alice que se lea en su despacho un libro denso recién publicado, diciéndole que apenas cuenta con media hora.

Por desgracia, la película no termina por decidir de qué quiere hablarnos, cuál es su tema. Así, tras una primera media hora realmente buena va dando palos de ciego, sin saber hacia dónde dirigirse. Quizá por el deseo de abarcar demasiados frentes no termina de decidir hacia dónde tirar. Da así la sensación de ser una colección de estampas, porque ninguna de las muchas tramas planteadas se desarrolla con solvencia. Alice genera envidias entre sus compañeros de gabinete, pero no hay quien desee expulsarla y no se pasa de los comentarios. Alice recibe un encargo para sacar adelante un proyecto, pero a las dos escenas se suspende y cambia de tarea. El alcalde no intenta ascender en su partido hasta el último tercio del filme. Y esto por no hablar de la vida personal de ambos. Ocasionalmente aparece un antiguo novio de Alice, luego un tipo que le gusta, después la exmujer del alcalde, y ninguno de ellos tiene repercusión alguna en la historia. El director amaga continuamente pero jamás se lanza a la piscina, escoge no desarrollar ninguna de las tramas. De hecho, ¿qué desea Alice en la vida?

Elsmillorscines


En cuanto a la política, si bien resultan interesantes los temas de fondo -la reflexión, atender las demandas ciudadanas, evitar los eufemismos…-, puede parecer muy superficial el planteamiento de la política francesa. Quien habla no es un experto en la actualidad y el juego de partidos en Francia, pero la simplista reducción entre la izquierda y la derecha no enriquece precisamente el contenido. Se habla de una izquierda que ha perdido su identidad por alejarse del pueblo -el alcalde es socialista- frente a una derecha que solo habla de orden y riqueza. Más de lo mismo. En fin, en algunos momentos resulta un filme amable y tierno, incluso con gracia, pero uno sale del cine con la sensación de presenciar una oportunidad fallida, de no haber recibido cuanto anunciaba la premisa, de que no vale la pena dejarse aconsejar por Alice.


sábado, 18 de enero de 2020

JOJO RABBIT

"Una película valiente, que sabe dar un giro de tuerca a las páginas más sensibles y dolorosas de la Historia, poniendo el dedo en la llaga […] pero no se desarrolla con la precisión necesaria"




Filmaffinity






Año: 2019
Director: Taika Waititi
Reparto: Roman Griffin Davis, Scarlett Johansson, Thomasin McKenzie, Taika Waititi, Sam Rockwell, Rebel Wilson
País: PAÍS
Duración: 108 min
Género: Comedia
Puntuación: *** (Buena)







Sinopsis

Jojo "Rabbit" Betzler (Roman Griffin Davis) es un solitario niño alemán perteneciente a las Juventudes Hitlerianas que ve su mundo puesto patas arriba cuando descubre que su joven madre Rosie (Scarlett Johansson) esconde en su ático a una niña judía (Thomasin McKenzie). Con la única ayuda de su mejor amigo imaginario, un niño un poco idiota, Jojo deberá enfrentarse a su ciego nacionalismo..  [Filmaffinity]

DeCine21


Análisis

Pocas veces la parodia y el humor nos habían obsequiado con lecciones de vida tan magistrales en el cine. «Jojo Rabit» sabe muy bien qué quiere contarnos y de qué manera, es consciente de los riesgos y las dificultades de abordar -¿¡desde el humor?!- cuestiones tan peliagudas como el nazismo y el Holocausto, pero no se achica. Una película valiente, que sabe dar un giro de tuerca a las páginas sensibles y dolorosas de la Historia, poniendo el dedo en la llaga. Podría decirse que guarda alguna similitud con «La vida es bella», que aun siendo una obra maestra fue criticada desde algunos círculos por sugerir que banalizaba el Holocausto. Nada más lejos de la realidad, y en la película que nos incumbe tampoco.

DeCine21


Desde una mirada subjetiva, desde los ojos de Jojo -los movimientos de cámara, los encuadres, los colores- observamos cómo es una ciudad alemana durante la Segunda Guerra Mundial. Una ciudad en la que, como es lógico, ser nazi está de moda. Sin pararse a reflexionar, con poca formación, sin un adecuado juicio de cómo afectan las decisiones de Hitler a la sociedad, ¿quién no se sentía fascinado por el ardor patriótico, las banderas, los uniformes, la Wehrmacht, la retórica del líder y los desfiles? Tal es el caso de Jojo, un niño de diez años embelesado ante un idílico III Reich. Por otra parte, a través de esa mirada subjetiva, sorprende la atemporalidad en la que el director ha querido situar su relato. Los anacronismos al son de las canciones de Los Beatles, David Bowie o Badfinger dan lugar a escenas de un soberbio preciosismo estético, así como los dibujos fruto de la fantasía.

Y siendo como es Jojo un niño de diez años, no puede observar la realidad desde la racionalidad y la sensatez. Por ello, tampoco el filme. Se suceden así el absurdo, la caricatura, los gags y los sinsentidos, mientras nuestro pequeño protagonista charla con Hitler, quien reside en su cabeza cual amigo imaginario y repasa con él los pros y contras de cada situación, los aparentes fracasos y las dificultades éticas. Conversaciones que, por desgracia, pueden llegar a resultar cansinas y repetitivas. Quizá no termine de tomarse la medida de un adecuado contrapeso para evitar la falta de ritmo o el cansancio de los gags. Es un acierto la mezcla de géneros al sucederse también escenas de suspense e incluso de dolor, pero no se desarrolla con la precisión necesaria.

DeCine21


Junto a Jojo, Taika Waititi ha sabido crear unos personajes entrañables. Una correcta Scarlett Johansson cumple en su papel de madre, y, sin lugar a dudas, Thomasin McKenzie borda su interpretación de la joven judía. A través de las conversaciones de Jojo y con las dos, descubre que a pesar de la guerra y de la barbarie, aún queda hueco en el mundo para la literatura, la caridad y el amor. Para bailar. Quizá también un canto a la feminidad. Frente a la -masculina- Wehrmacht y a la Gestapo, son las dos mujeres que conoce Jojo quienes preservan la humanidad desterrada por la guerra. Entre el elenco de secundarios, derrochan carcajadas los demás nazis a quienes se ridiculiza no con mala uva, sino con buen corazón. Los oficiales del ejército, la responsable de la juventud femenina, su tierno amigo Yorki… Incluso habrá quien se redima. La pena es que se podría haber sacado más partido, posiblemente, a alguno de estos secundarios, que aun a pesar de la caricatura piden a gritos un poco más de profundidad. Con todo, una atrevida -y exitosa- parodia del nazismo, no con el ánimo inútil de desprestigiar -ya viene dado- sino con el propósito constructivo de celebrar la vida.


lunes, 5 de enero de 2015

BIG EYES

"Perfectamente podría haberla firmado Woody Allen [...] Rica, alegre y optimista [...] No defrauda"










Año: 2014
Director: Tim Burton
Reparto: Amy Adams, Christoph Waltz, Danny Huston, Jason Schwartzman, Krysten Ritter, Terence Stamp
País: Estados Unidos
Duración: 115 min
Género: Drama
Puntuación: *** (Buena)







Sinopsis

Narra la historia de Margaret y Walter Keane. En los años 50 y 60 del siglo pasado, tuvieron un éxito enorme los cuadros que representaban niños de grandes ojos. La autora era Margaret, pero los firmaba Walter, su marido, porque, al parecer, él era muy hábil para el marketing..  [Filmaffinity]


Análisis

Para ojos grandes, los que se le quedarán al espectador después de presenciar semejante historia, basada en hechos reales. Una película audaz, sin complejos, que sorprende constantemente y convierte en un personaje más al espectador. Uno no puede permanecer impasible ante lo que está viendo, y toma posición, se identifica y adentra en el sentir de la protagonista, y junto a ella se relaciona con la sociedad norteamericana de finales de los 50s. Resulta difícil creer cuanto estamos viendo, ¡pero ocurrió en la vida real!


Tim Burton arriesga con una película muy apartada de su filmografía habitual. Perfectamente podría haberla firmado Woody Allen. El mundo de los artistas, la América de de mediados de siglos, el arte contemporáneo... no son temas habituales para quien dirigió "Alicia en el País de las Maravillas" o "Pesadilla antes de Navidad", pero sin ninguna duda sabe desenvolverse con maestría en este campo. Burton está cómodo, y sabe transmitir su seguridad a una Amy Adams espectacular y a un Christoph Waltz que cumple en uno de sus roles habituales, aunque quizá pueda parecer excesivamente histriónico en determinados momentos.

La película arranca con un estilo cercano a la comedia para adquirir más tarde un carácter más dramático, poco a poco, pausado. No son dos historias distintas, ni mucho menos, y Burton consigue que el cambio de registro no resulte forzado. Sin embargo, hacia el final la historia comienza a hacer aguas. El desenlace está muy bien logrado, sin caer en sentimentalismos ni en parafernalias; hace justicia. Pero la última media hora flojea, acaba resultando lenta y repetitiva, y solo al final logra repuntar y dotar de un final digno a la historia.



En línea con el tema principal: cuadros, arte y artistas, la fotografía de la película es un completo acierto. Colores vivos constantemente, de un cierto tono pastel, que construyen un clima luminoso y cálido que introduce al espectador con mayor facilidad en el desarrollo de la trama. Una trama bien hilada, rica, alegre y optimista, que deja buen sabor de boca y ensalza un suceso real. No defrauda. 

domingo, 4 de enero de 2015

THE IMITATION GAME (DESCIFRANDO ENIGMA)

"Simplemente maravillosa [...]. La película transmite el mundo interior de Turning con precisión de cirujano [...] y el espectador sufrirá la tensión de jugar contrarreloj por descifrar los mensajes alemanes"










Año: 2014
Director: Morten Tyldum
Reparto: Benedict Cumberbatch, Keira Knightley, Mark Strong, Charles Dance, Matthew Goode, Matthew Beard
País: Reino Unido
Duración: 115 min
Género: Drama
Puntuación: **** (Muy buena)







Sinopsis

Biopic sobre el matemático británico Alan Turing, famoso por haber descifrado los códigos secretos nazis contenidos en la máquina Enigma, lo cual determinó el devenir de la II Guerra Mundial (1939-1945) en favor de los Aliados. Lejos de ser admirado como un héroe, Turing fue acusado y juzgado por su condición de homosexual en 1952.  [Filmaffinity]




Análisis

Simplemente maravillosa, un homenaje más que digno a la figura del matemático Turning gracias a un Benedict Cumberbatch que borda su papel dejándonos sin palabras. Sin necesidad de caer en clichés ni emotivismos, la película nos narra una historia real que pedía a ser gritos ser contada. Una historia del mejor suspense, de tensión, de espías e investigaciones, a la vez que retrata la sociedad británica de los años 40s de un modo asombroso y realiza una denuncia social que chirriará en determinadas sensibilidades.



El director noruego -que hasta entonces solo había rodado tres cintas en su tierra natal- construye minuciosamente una obra de ingeniería que no flaquea en ningún instante. El montaje juega un papel fundamental en el desarrollo de la trama, con continuos flashbacks y avances hacia el futuro, que sin embargo no distraen ni ralentizan la historia. Al contrario, la hacen avanzar y nos permiten conocer mejor a nuestro protagonista: un hombre que no encajaba en su mundo. A pesar de las penalidades que padece, tampoco resultará extraño el no sentir lástima por Turning en determinados momentos: su soberbia, rigidez y falta de empatía le convirtieron en una persona de difícil trato. Pero humano, no obstante, y la película transmite su mundo interior con precisión de cirujano.

Por su parte, Keira Knightley también nos regala una interpretación de altura, y supone un complemento perfecto para nuestro matemático. La recreación en la Inglaterra de 1940s es magnífica, en las calles, el vestuario y la música (por supuesto, sonará Glen Miller). El film también sabe jugar con imágenes reales de la guerra y de personajes históricos, que intercala a lo largo de la trama para dar mayor sensación de veracidad. ¿De duración? La justa. Los minutos se evaden de un plumazo, como el humo de los continuos cigarrillos del compañero de Turning. 




Una película brillante, perfectamente narrada y con todo un lujo de secundarios. La 2ª Guerra Mundial sirve de marco a una apasionante historia de suspense sobre espías y códigos secretos, y el espectador sufrirá la tensión de jugar contrarreloj por descifrar los mensajes alemanes. Sin duda, cuenta con sobradas papeletas de cara a los oscar. Turning solo hablaba de números, combinaciones, datos y estadísticas, pero The Imitation Game es mil veces más que todo aquello: es el vivo retrato de un alma como la suya.

domingo, 28 de diciembre de 2014

INVENCIBLE (UNBROKEN)

"A medio camino entre `Carros de Fuego´ y `El puente sobre el río Kwai´ [...] Entretiene a la par que golpea el estómago con un martillo"








Año: 2014
Director: Angelina Jolie
Reparto: Jack O'Connell, Domhnall Gleeson, Garrett Hedlund, Jai Courtney, Takamasa Ishihara 'Miyavi', Alex Russell
País: EEUU
Duración: 135 min
Género: Drama
Puntuación: *** (Buena)







Sinopsis

Narra la historia real de Louis Zamperini, que tras participar en los Juegos Olímpicos de 1936, se alistó en las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos para luchar en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Cuando el bombardero que pilotaba se estrelló en el Pacífico, navegó a la deriva hasta que fue capturado por los japoneses.  [Filmaffinity]




Análisis

Una historia de las de antes. Clásica, emotiva y con un agónico suspense, resulta imposible no sufrir viendo el calvario que padece el protagonista. Los personajes son dignos de una epopeya con tintes épicos, y el duelo interpretativo que entre ellos surge es la mejor baza del segundo film que dirige Angelina Jolie. El guión, cuya elaboración contó con participación de los hermanos Coen, adapta la vida del atleta -militar, posteriormente- Louis Zamperini, centrándose en el cautiverio que sufrió durante la Segunda Guerra Mundial.


Un arranque frenético nos sitúa directamente en medio del conflicto. Batalla aérea entre los B-29 y la aviación japonesa. Conocemos tanto a Louis como a la manera en que se comporta en una situación de crisis, así como a sus compañeros de armas. En adelante, la primera parte del film intercala pasajes de una misión durante la guerra con flasbacks hacia el pasado del protagonista. Un acierto el montaje, aporta sabor a la trama y así no carga en exceso con secuencias del conflicto, permitiendo mayor distensión. Aunque por desgracia, el ritmo termina por decaer. A ratos se estanca, da vueltas sobre sí mismo y quizá se recrea en exceso en el dolor, narrando algún pasaje en más tiempo del necesario.

Porque la cinta es dura, y además bastante. No hay reparo alguno en mostrar la violencia explícita. Pero por encima de todo, la película es una maravillosa historia de superación personal. Es un perfecto ejemplo de perdón, de poner la otra mejilla, de esperanza frente a la barbarie. La desfigurada cara de Louis es la de un hombre victorioso. Y junto a él, Miyavi se erige como un magnífico secundario. La otra cara de la moneda, un verdadero enemigo digno de novela. Un personaje digno de estudio. Podríamos decir que "Invencible" está a medio camino entre "Carros de Fuego" y "El puente sobre el río Kwai". Menos épica que la primera y más violenta que la segunda, pero igual de emocionante. 



Cabe resaltar que se echa en falta mayor atención a los pequeños detalles. Cierto que el tema principal es el esfuerzo de Louis por sobrevivir, pero hay momentos en que se muestran otros personajes, reacciones, recuerdos u objetos, y estos quedan un tanto difuminados, a medio perfilar. Pero como film de aventuras, cumple. Y a las mil maravillas. Entretiene a la par que golpea el estómago con un martillo. La ambientación histórica es muy aceptable, y no existen palabras para definir lo increíble de la vida Louis Zamperini. Su esfuerzo por mantenerse vivo anima al espectador a aprovechar el presente, y las reflexiones que plantea en torno al perdón y a Dios son sin duda buenas cartas para jugar en el futuro. 


jueves, 25 de diciembre de 2014

MR. TURNER

"Espléndida fotografía, la película se recrea en exponer planos de la naturaleza y de la obra de pintor […]. Pero si acude al cine buscando una historia, no la encontrará"







Año: 2014
Director: Mike Leigh
Reparto: Timothy Spall, Jamie Thomas King, Roger Ashton-Griffiths, Robert Portal, Lasco Atkins, John Warman
País: Reino Unido
Duración:  150 min
Género: Drama (Biopic)
Puntuación: ** (Regular)







Sinopsis



Biografía sobre el pintor británico, J.M.W Turner (1775-1851). Artista reconocido, ilustre miembro de la Royal Academy of Arts, vive con su padre y su fiel ama de llaves. Es amigo de aristócratas, visita burdeles y viaja frecuentemente en busca de inspiración. A pesar de su fama, también es víctima de las burlas del público y del sarcasmo de la sociedad. Profundamente afectado por la muerte de su padre, dcide aislarse. Su vida cambia cuando conoce a Mrs Booth, propietaria de una pensión familiar a orillas del mar. [FilmAfinnity]



Análisis

Una historia sin alma, vacía, que da tumbos durante dos horas y media para no conducir a ningún lugar. Mr. Tuner promete mucho más de lo que finalmente da, y no es que haya perdido el Norte, sino que nunca llegó a plantearse dónde estaba. Nuestro pintor deambula sin rumbo de un lado para otro, y el espectador no hace sino acompañarle en su estado de desorientación, a base de numerosos diálogos sin contenido que solo estancan la trama. El ritmo es monótono, falta chispa. La lentitud no es pecado cuando hay factores que rompen esa lentitud, cuando hay subidas y bajadas. Pero en este caso es una línea plana, insulsa.


Quizá como sus cuadros, la trama está construida a base de brochazos sueltos. Cada secuencia es una pincelada distinta, que nada tiene que ver con la anterior. No hay continuidad, ningún nexo de unión. Casi parecen “pequeños cuentos” de dos minutos que recrean el día a día del pintor, porque rara vez hay un porqué que indique el paso de una secuencia a otra. Además, es posible que el público británico conozca al dedillo la biografía del pintor, las fechas de cada cuadro y los motivos los impulsaron, pero en las salas españolas se echa en falta mayor contexto histórico, porque todo aquel que no estudie Historia del Arte se perderá la riqueza de la obra de Turner.

Una obra que da gusto contemplar, desde luego. La espléndida fotografía nos muestra paisajes maravillosos, atardeceres y escenas de mar y playa. Visitas al estudio del pintor, lienzos de grandes dimensiones y reproducciones en directo de cómo pinta un maestro. Para bien o para mal, la película se recrea en exponer planos de la naturaleza y de la obra de pintor. Y son dos horas y media de recreación. ¿Excesivo? Sin duda, lo poco que narra podría haberse resumido a la mitad.


Sí que aportan chicha a la historia los nuevos inventos de la época y las reflexiones sobre si estos desplazarán las técnicas artísticas o se podrán asimilar. Cabe resaltar también la gran caracterización de Timothy Spall como William Turner, único y destacado protagonista, arropado por unos secundarios que cumplen sin pena ni gloria. Si el espectador considera su tiempo valioso, acuda a una galería, compre manuales de Arte o incluso escriba William Turner en Wikipedia, pudiendo admirar la obra del pintor inglés a la perfección. Porque si acude al cine buscando una historia, no la encontrará.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

CABALLERO SIN ESPADA

"Uno de los mitos del cine político en los anales de la Historia norteamericana [...]. Pero no nos engañemos. Capra no vende propaganda ni patriotismo barato".






Año: 1939
Director: Frank Capra
Reparto: James Stewart, Jean Arthur, Claude Rains, Edward Arnold, Guy Kibbee, Thomas Mitchell
País: EEUU
Duración: 130 min
Género: Drama
Puntuación: **** (Muy buena)









Sinopsis


Jefferson Smith (James Stewart), un joven ingenuo e idealista, que parece fácilmente manipulable, es nombrado senador. Ignora que en Washington tendrá que vérselas con políticos y empresarios sin escrúpulos que le harán perder la fe. Sin embargo, gracias a su secretaria, una joven que conoce muy bien los entresijos de la política, protagoniza en el Senado una espectacular y maratoniana intervención en la que, además de defender apasionadamente la democracia, pone en evidencia una importante trama de corrupción.[Filmaffinity]


Análisis

Magistral película de Frank Capra, a medio camio entre el drama y la comedia, que supuso su consagración como un director serio y a tener en cuenta. El realizador italiano demostró que no solo sabía rodar películas emotivas, de personajes humildes y a partir de situaciones cotidianas. Sin perder sus señas de identidad, también podía abordar los temas de actualidad e incluso hacer denuncia social. Caballero sin espada removió la conciencia política de 1939, y ha pasado a ser uno de los mitos del cine político en los anales de la Historia norteamericana.

Un senador ha muerto, y otro ha de ocupar su lugar. El film prescinde de introducciones y de prólogos, nos adentra en la historia cuando ya está empezada. El espectador se sube a un tren en marcha, sin preámbulos. Y por ello, desde la primera secuencia el ritmo es vertiginoso: llamadas telefónicas, continuos cambios de espacio, entradas de personajes y salidas de otros... En fin, el ajetreado mundo de la política. Un mundo en el que "no pinta nada" nuestro humilde protagonista, a quien da vida un sensacional James Stewart, en su segunda colaboración con Frank Capra después de la cómica Vive como quierasNo será la última. Terminada la 2ª Guerra Mundial (durante la cual los dos se volcaron en la lucha contra Alemania) en 1946 rodarán Qué bello es vivir.



Jefferson Smith es un ingenuo, un soñador, un "buenazo". Ayuda en todo a sus vecinos, es jefe del grupo de Boy Scouts y dirige un pequeño periódico local luchando por causas perdidas (como hacía su padre). En definitiva, un santo. Es el personaje por excelencia del universo de Capra. Smith cree en los valores norteamericanos: la democracia, la libertad, la igualdad, la libertad de prensa... Su llegada a Washington es un derroche de patriotismo: visitas a los monumentos de Jefferson y Lincoln, banderas, barras y estrellas, discursos sobre el Gobierno ejemplar... Pero no nos engañemos. Capra no vende propaganda ni patriotismo barato. Él pretende iluminar los ojos del americano medio, del espectador, que ante el sueño democrático queda igual de prendido que Jefferson Smith. Y tras ello vendrá el desencanto. Corrupción, mentiras, intereses, títeres en el senado... nada queda de los valores que Smith enseñaba a sus Boy Scouts. Por ello Capra nos muestra el "patriotismo" al comienzo del film, y no al final. Los finales pueden ser bastante distintos a como se soñaron.


Capra cuenta también con una de sus actrices fetiche, Jean Arthur, que desenvolviéndose entre la comedia y el drama brinda una de sus mejores interpretaciones. Por otro lado, también podemos encontrarnos con Claude Rains, quien tres después inmortalizaría al capitán Renault en Casablanca. En Caballero sin espada descubrimos una historia de superación personal, una batalla de los individuos sencillos frente a la compleja maraña de los poderosos. De nuevo, un film made in Capra: personajes entrañables, valores y sonrisa final garantizada.


Para completar, recomiendo un estupendo análisis de la película en la web El Gabinete del Dr. Mabuse

sábado, 1 de noviembre de 2014

ESENCIA DE MUJER



"Si tras proyectar `Esencia de mujer´ uno no ama la vida con más intensidad, debería rebobinar e invertir otras dos horas y media de su tiempo"





Año: 1992
Director: Martin Brest
Reparto: Al Pacino, Chris O'Donnell, Gabrielle Anwar, James Rebhorn, Philip Seymour Hoffman, Richard Venture, Bradley Whitford, Ron Eldard
País: EEUU
Duración: 155 min
Género: Drama
Puntuación: **** (Muy buena)









Sinopsis


Frank Slade (Al Pacino) es un malhumorado Coronel en la reserva del ejército norteamericano, retirado pues sufre de ceguera. Durante el fin de semana de Acción de Gracias el joven estudiante Charlie Simms (Chris O'Donnell), contratado por la familia de Slade, se queda en su casa para servirle de lazarillo y procurar que no beba mucho. Pero Frank tiene otros planes: irse a la gran ciudad de Nueva York...[Filmaffinity]

Análisis


Un poema, un canto a la vida. Martin Brest nos presenta una historia tierna, que no empalagosa. Dura, que no violenta. Verosímil, y a la vez mágica. No es una historia de circunstancias ni de conflictos, sino de personajes. “Esencia de mujer” es la suma del coronel Slade y del joven Charlie, y los restantes elementos de la trama pertenecen a un segundo plano. Son dos horas y media de amistad. Del nacimiento de una amistad.


Como punto de arranque: el día previo al puente de Acción de Gracias. Charlie Simms es un joven de familia humilde que estudia en un colegio de prestigio, a mucha distancia de su casa. A diferencia de sus compañeros, él no podrá viajar durante esas vacaciones. Necesita dinero. Por un anuncio, descubre que la familia Slade ofrece una cuantiosa suma a quien acepte cuidar al tío Frank en Acción de Gracias. Parece fácil. Si no fuese porque el tío Frank es un malhumorado coronel retirado del ejército, que perdió la vista por la explosión de una granada. Para colmo, es Al Pacino, bordando una interpretación que le valió el óscar.

La trama es sencilla. Partiendo del encuentro entre dos polos opuestos, Brest desarrolla un viaje a lo más profundo del ser humano. La premisa es básica: joven ingenuo conoce a un hombre desencantado. Juventud y experiencia. Sueños vírgenes y batallas perdidas. Inevitable choque de personalidades. De hecho, la presentación de ambos personajes resume con todo detalle su modo de ser. A Charlie le descubrimos en el colegio, observando escrupulosamente el tablón de anuncios. La cámara le enfoca en su totalidad. Por tanto, ya deducimos que es un estudiante aplicado, activista y con ilusión por desenvolverse. Además, no rehúye la cámara; no se esconde. Por el contrario, el coronel Slade irrumpe en el film sentado sobre un sillón. La escasa luz que se cuela por la ventana no le roza apenas. La cámara enfoca un extremo de la habitación, después otro. Finalmente, nos muestra al coronel. Es un hombre que ha renunciado a vivir, que ni puede ni quiere levantarse. Su alma está oscura, y por ello nos resulta difícil acercarnos hasta él. No le encontramos, porque no quiere que le encontremos. No quiere intimar.


A partir de allí, las palabras harán avanzar la trama. Las diferentes visiones que tienen del mundo, los problemas que les preocupan, la situación familiar, el honor, la capacidad para perdonar… Brest nos brinda una película clásica, con un estilo sobrio, de lo más natural. Encadena una secuencia tras otra con guante blanco, sin adornos ni florituras. No hay espacio para sorpresas metidas con calzador ni para virtuosismos en el montaje. Charlie y el coronel nos llevan de la mano hasta los créditos finales, a través de un paseíllo que a nadie le dejará indiferente.

El guion adapta un film de Dino Rissi que narra la misma historia. Estrenada en 1974, “Perfume de mujer” relata la relación entre un joven cadete de la armada y el capitán ciego a quien debe acompañar durante un viaje entre Turín y Nápoles. Aquella versión de la novela de Giovanni Arpino recibió dos nominaciones al óscar, y Vittorio Gassman se alzó como mejor actor en el Festival de Cannes por su papel como el ciego capitán Fausto.



En esta ocasión, es Al Pacino quien presta sus ojos al hastiado militar. Aunque de primeras se pensó en Jack Nicholson para la interpretación, finalmente fue el actor italoamericano quien participó en la película. Para ello, recibió formación de una escuela para ciegos, y él mismo decidió forzar la vista y comportarse como tal para adecuarse mejor a su personaje. No quedó en vano aquel esfuerzo. Por otra parte, el tango que baila con la hermosa Donna precisó de dos semanas de ensayos, así como de la participación de dos coreógrafos. Todo para que todavía resuene en nuestros oídos la melodía del tango más famoso de la historia del cine: “Por una cabeza”, compuesto por Carlos Gardel en 1935. Más adelante, también lo escucharíamos en “La lista de Schindler” y “Todos los hombres del rey”.

¿Por qué no se alzó entonces con más estatuillas en 1993? Como suele ocurrir en estos casos, no por demérito suyo, sino por el nivel de la competencia. Clint Eastwood y su cinta “Sin perdón” le arrebataron el de mejor director y mejor película, y una brillante versión de “Regreso a Howards End” mereció el mejor guion adaptado. Que Eastwood sorprenda con un western de toma pan y moja cuando Hollywood arrastraba 20 años de vacas flacas en el género… pasa factura. Por lo demás, casi sonó a despedida este título de Martin Brest. Cinco años después nos obsequió con la mediocre “¿Conoces a Joe Black?”, y en 2003 se estrelló con “Una relación peligrosa”. Desde entonces, no ha vuelto a filmar. No hay un motivo claro.


En cambio, está claro que si tras proyectar “Esencia de mujer” uno no ama la vida con más intensidad, debería rebobinar e invertir otras dos horas y media de su tiempo. Si tampoco funciona, al menos habrá disfrutado con los sarcásticos comentarios de Al Pacino. Como a él, ojalá se nos caiga la venda de los ojos tras los créditos finales. De acuerdo que el coronel siga sin poder ver el azul del cielo o el verde de los árboles, pero el viaje que emprendió al levantarse del sillón de su oscuro cuarto permitió que viese con claridad las cosas importantes.

jueves, 30 de octubre de 2014

EL JUEZ


"Aguda, ingeniosa y humana. No dejará indiferente. Un soplo de aire fresco en el género de dramas judiciales"






Año: 2014
Director: David Dobkin
Reparto: Robert Downey Jr., Robert Duvall, Vera Farmiga, Billy Bob Thornton, Vincent D'Onofrio
País: EEUU
Duración: 140 min
Género: Drama
Puntuación: **** (Muy buena)









Sinopsis


Hank Palmer (Robert Downey Jr.), un importante abogado, regresa a su hogar tras la muerte de su madre. Se entera entonces de que su padre (Robert Duvall), que es el juez del pueblo y de quien está distanciado, es sospechoso de haber cometido un crimen. Su decisión de investigar el caso lo lleva poco a poco a restablecer con los suyos una relación que estaba rota.[Filmaffinity]

Análisis


Aguda, ingeniosa y humana. No dejará indiferente. Un soplo de aire fresco en el género de dramas judiciales, capaz de avanzar más allá de la trama standard de picapleitos, es decir: buenos y malos enfrentados en un juzgado. El juez es la historia de una familia, la pérdida de un ser querido, la relación de un padre con su hijo, el fracaso matrimonial, la educación de los hijos, la enfermedad y, recogiendo todo aquello, la superación del pasado para poder avanzar hacia el futuro. El perdón. Por supuesto, con una acusación de asesinato en primer grado como telón de fondo. 


Desenvolviéndose en la maraña judicial, hallamos personajes de lo más diverso. Cínicos, rencorosos, valientes, serviciales, tiernos… que son humanos, que se sienten desamparados frente ante la complejidad del día a día. Todos ellos han cometido errores en el pasado, y sus relaciones dependen de si han aprendido de ellos. Hay quienes ocultan cosas, quienes no se han arrepentido, y quienes deciden perdonar. Porque el espectador es consciente de que algo distorsiona el ambiente familiar, de que algo no funciona desde la primera secuencia. Huele a rancio. Y poco a poco las incógnitas se despejan, hasta llegar a un clímax perfectamente respaldado por los agentes atmosféricos. 

Y en todo ello, el director no tiene prisa. Es más, 140 minutos de película, ya son minutos. Pero todo está medido. No hay cabos sueltos, ni puntos oscuros, ni subtramas a medio hilar. Nada queda en el tintero, y el puzzle queda resuelto al final. Todo a base de pistas cada equis tiempo, de conversaciones entre los personajes, de cintas de vídeo, de recuerdos… El espectador se entera de todo cuando toca, y no hay fotograma que no enriquezca un ápice la historia. 


Es más, el arranque ya nos aporta las claves de cuanto vendrá después. Con calma. Tres distintas imágenes de objetos cotidianos se nos presentan de una en una, con fundidos en negro. Las apreciamos tranquilamente. Más tarde desempeñarán un papel fundamental en el desarrollo de la trama. Y de repente, vistas de la gran ciudad. Movimientos rápidos de cámara, despachos, rascacielos, tráfico… Los agobios del mundo contemporáneo. El film lo contrapone a la vida sosegada del tradicional pueblo de Indiana. Su sencillez y familiaridad frente al vacío metropolitano, encarnado en el bufete de abogados. 

Aunque de los juristas, desde luego, no creo que nos podamos quejar. Robert Downey Jr y Robert Duvall, padre e hijo, forman un tándem de lujo, y sus interpretaciones son de toma pan y moja. Además, rodeados de una espléndida gama de secundarios, entre los cuales sobresale el deficiente hermano de Hank, así como una correcta Vera Farmiga. Posiblemente una de las películas del año. Planteamiento claro, hábil batuta de Dobkin y un mensaje muy directo. ¡Ah! Y como drama judicial, mantiene la tensión hasta la última palabra del veredicto. ¿Inocente o culpable?



jueves, 4 de septiembre de 2014

EL GRAN GATSBY

"Un intento de acercar la historia de Fitzgerald al público más joven [...]. Propio del siglo XXI, de la época de las imágenes. "




Año: 2013
Director: Baz Luhrmann
Reparto: Leonardo DiCaprio, Tobey Maguire, Carey Mulligan, Joel Edgerton, Isla Fisher, Elizabeth Debicki
País: Australia/Estados Unidos
Duración: 143 min
Género: Drama
Puntuación: *** (Buena)








Sinopsis 

      Nueva York, años 20. En la alta sociedad norteamericana, llama la atención la presencia de Jay Gatsby, un hombre misterioso e inmensamente rico, al que todos consideran un advenedizo, lo que no impide que acudan a sus fastuosas fiestas en su gran mansión de Long Island. Gatsby vive obsesionado con la idea de recuperar al amor que dejó escapar años atrás. Para ello se hará amigo de su vecino recién llegado, el joven Nick Carraway.[Filmaffinity] 




Análisis

Nos encontramos con una nueva adaptación del clásico de Scott Fitzgerald. Como todo remake, la película pretende ser valiente, atrevida, incluso temeraria. Desde el comienzo, su objetivo es aportar algo diferente, una “brisa de aire fresco”. Se entiende que “como todo remake” aspire a ser un buen largometraje, en vez de ofrecer la misma historia narrada con el mismo lenguaje.

Su predecesora databa de 1974 (obviando una adaptación televisiva realizada posteriormente). Muchos recordarán aquel filme por su protagonista, Robert Redford. Sin duda, fue una buena película. Y el estreno que nos ocupa, ¿está a la altura?, ¿supera a su antecesor?, ¿se queda corto? La respuesta es cuestión de gustos, y perdón por el tópico. Lo que sí puedo afirmar es que esta película de Luhrmann cumple su propósito a la perfección: es diferente. Narra la historia de Fitzgerald sin renunciar a su estilo cinematográfico, marcando el ritmo y tratando las imágenes de una manera completamente opuesta a la película dirigida por Jack Clayton en los años 70.


Es una película barroca, exuberante, que carga. No deja lugar a espacios humildes ni sobrios. Viene arropada por una atmósfera de majestuosidad, de grandeza. De agobio. Se suceden constantes fiestas apoteósicas, planos generales de la ciudad de Nueva York, de su ruido, de sus trabajadores… Todo en concordancia con la sociedad de hoy en día: prisas, estrés, alborotos… El mismo arranque de la película es un claro ejemplo de ello. Un arranque magnífico. La voz en off de Nick Carradine nos da las primeras pinceladas del relato, mientras contemplamos las imágenes de Nueva York, del barrio residencial donde se desarrollará la historia, de cómo son las personas que allí habitan… Un ritmo demasiado ágil, frenético. Asistimos perplejos a la presentación de aquellas casas, nos maravillan sus fiestas, sus personajes. Todo ello acompañado de una cuidada fotografía, exquisita. El azul del lago, los primeros planos de las flores, los bailes, el vestuario… Un derroche visual. Y la presentación de Gatsby, no tiene desperdicio. Soberbia.

 Lo que resulta curioso es el concepto de ambientación histórica que tiene Baz Luhrmann. Los bailes y conciertos de los años 20 que se nos muestran vienen complementados por melodías de canciones propias de la actualidad, que actúan como acompañamiento de fondo. ¿Molesto? Peculiar, insólito cuanto menos. Quizá un intento de acercar la historia de Fitzgerald al público más joven, que se suma a los planos barrocos comentados anteriormente. Propio del siglo XXI, de la época de las imágenes.


La versión de 1974, provista de menor calidad visual, dejaba más lugar para inspirar la melancolía que invade a los personajes. Por sus silencios, por sus fenomenales diálogos y por sus miradas nos empapábamos de la decadencia de aquella sociedad de la Belle Époque. Hoy en día los hombres solo comprendemos por la vía de lo explícito, tiene que chocar la realidad contra nuestra cara. Claro ejemplo de ello es una secuencia brutal, que se nos muestra en pantalla con toda su realidad, con todas sus consecuencias. El espectador se hace cargo de ella. Y sin embargo, tal argumento no produce el mismo efecto que en la versión de Jack Clayton en los 70. En esta, la pantalla no muestra el acontecimiento. Sabemos de él de un modo implícito, por boca de los personajes, por recursos indirectos… y aquello causaba un impacto mayor. ¡Precisamente sin haberlo visto! No tiene esto que representar una lacra para el filme. Tan solo es un modo distinto de narrar la historia. Un modo que se adecúa a la sociedad en que vivimos, a lo que presumiblemente demanda el público. Un lenguaje basado en la imagen, no en la palabra.  


sábado, 5 de abril de 2014

NOÉ



"Noé asombra, y su "aparente simplicidad" es quizá su mejor baza [...].El Génesis se traslada a la gran pantalla no como una historia religiosa [...] sino como lo que el arte demanda: una aventura épica"



Año: 2014
Director: Darren Aronofsky 
Reparto: Russell Crowe, Jennifer Connelly, Emma Watson, Anthony Hopkins, Ray Winstone, Logan Lerman, Nick Nolte
País: Estados Unidos
Duración: 137 min
Género: Aventuras
Puntuación: *** (Buena)







Sinopsis 

Después de que Caín matara a su hermano Abel, dos linajes pueblan la Tierra. El que viene de Caín es poco respetuoso con la naturaleza, son carnívoros y tienen en muy poca estima la vida humana. Mientras que los descendientes de Set, de los que quedan sólo unos pocos, se alimentan de plantas y sí tienen conciencia de que deben cuidar la creación. Noé, uno de ellos y patriarca de una familia, tiene una visión. Dios le anuncia la destrucción del mundo y le encomienda la construcción de una gran arca donde habrá parejas de todas las especies animales y que albergará también a su familia.
(DeCine21)



Análisis

Todo aquel que se haya empapado de la tradición cultural judeocristiana, sea o no un ferviente religioso, conoce la historia de Noé y del Diluvio Universal, y por ello no le debería resultar extraña la trama de la película. No obstante, sería estúpido quien negase la posibilidad de asombrarse ante un film semejante, al igual que quien decidiese criticar la aparente simplicidad del argumento. Noé asombra, y su "aparente simplicidad" es quizá su mejor baza. ¿Qué nos asombra? En primer lugar, el hecho de que la archiconocida historia que todos hemos imaginado, cobre vida más allá de nuestras mentes. Asombra la majestuosidad de la creación, los frondosos bosques y la inmensidad del océano. Asombra la decadencia del ser humano, el nivel de degradación que puede alcanzar y la soberbia con que se dirige a Dios. Asombra Noé. Russell Crowe construye un líder, una bandera que señala el camino hacia el futuro. Construye un hombre, que no obedece a Dios con los ojos vendados ni gracias a una fe irracional; el protagonista duda, teme, y el espectador es consciente de ello.

¿Qué más nos asombra? Todo lo anterior no sería posible sin una delicada fotografía, muy luminosa y colorida. Hay un esfuerzo por destacar la bondad del ser humano, plasmada sobre el paisaje, en contraste con los tonos grises que acompañan la barbarie. Del mismo modo, la banda sonora conjuga perfectamente con lo narrado en pantalla, tanto en los momentos dramáticos como en los descriptivos. Porque el film contiene de todo, y si es cierto que el director se recrea en pintar concienzudamente un cuadro de la belleza de la creación, también es cierto que no escatima recursos en plasmar secuencias de tensión, ni tampoco se queda corto en la expresividad de los personajes. Todos alcanzan su culmen dramático, y sus sentimientos y modos de pensar terminan por explotar de un modo u otro.


Regresemos ahora a la "aparente simplicidad" de la trama. Porque la pregunta que ronda más de una cabeza debe ser, ¿es Noé una película religiosa? ¿Está el guión enteramente extraído de la Sagrada Biblia? Lo cierto es que no. El director se basa en las Sagradas Escrituras, desde luego, pero añade multitud de rasgos y elementos dramáticos que no se contemplan en la Biblia. El Génesis se traslada a la gran pantalla no como una historia religiosa (que es lo propio de la Biblia) sino como lo que el arte demanda: una aventura épica. Porque por encima de todo es un film de aventuras, en el cual un personaje recibe una misión que debe cumplir superando una serie de obstáculos. Eso sí, se llevan la palma una especie de ángeles caídos, los "vigilantes", que parecen haber sido diseñados con el mismo software que los transformers.

Así, un arranque de tintes bíblicos nos sitúa en el meollo del contexto, para más tarde dar protagonismo a la espléndida cuadrilla de personajes. El esmero con que ha sido dibujado cada uno de ellos nos ofrece una visión de la complejidad del corazón del hombre, donde la bondad y el mal se hallan constantemente. No obstante, el antagonista resulta arquetípico, y cierto abuelo-ermitaño de las montañas no es del todo verosímil. En cuanto al rodaje, un estilo clásico, de planos sobrios y encuadres sencillos, permite seguir la historia amablemente, sin ninguna dificultad y manteniendo la emoción hasta el último suspiro. Porque aunque todos sepamos cómo va a terminar (quienes conocemos la tradición judeocristiana), ello no impedirá que la tensión esté presente hasta el final, ni que nos dejemos empapar por la monumentalidad del diluvio. Y es que a pesar de que el aforo del arca es limitado, hay hueco para los amantes de las aventuras épicas.